Míreme, Miss

 

Míreme, Miss                                         Rodrigo Lorenzo

 

¿Sabe, Señorita?, la vi cuando bajó de su reluciente autocar.
Enseguida algo suyo me pareció diferente a los demás.

Ya lo sé, en su país, la gente no te aborda en plena calle,
y te habla como lo más normal.

Míreme, Miss, ¿ve usted malicia en mí?,

aquí somos así, ¿me ve capaz de traicionarla?
Míreme, Miss, ¿ve usted malicia en mí?,

aquí somos así, ¿me ve capaz de abandonar a una amiga?

Deje, señorita, que la lleve a un lugar, venga y confíe en mí:
toda el alma de mi pueblo explotará ante su pequeña nariz.

Si es verdad todo eso que me dijo hace un rato en el hotel,
usted se aburriría allí, sin salir.

Míreme, Miss, ¿ve usted malicia en mí?,

aquí somos así, ¿me ve capaz de traicionarla?
Míreme, Miss, ¿ve usted malicia en mí?,

aquí somos así, ¿me ve capaz de abandonarla?